jueves, 18 de diciembre de 2008

Koumpounofobia desabotonada


Mientras tecleo esto, mi casa está ocupada por un equipo de rodaje que no para de convertir las habitaciones en habitaciones muy parecidas que en realidad son platós de cine, mientras las sillas y las alfombras y cosas del estilo cambian de sitio y los pasillos se llenan de cámaras y de gente de rodaje y de monitores y teleprompters y cosas así. He hecho un monólogo sobre botones al estilo de Alfred Hitchcock Presenta, he sido entrevistado sobre los orígenes de Coraline y grabado mientras caminaba por la nieve con el perro. El perro resulta ser un actor excelente. Solo falta una entrevista más esta noche...

Una parte aparecerá en la página web de Coraline y se utilizará también para otras cosas.

Anoche vi Coraline con Henry Selick y una audiencia invitada compuesta por familia, amigos y conocidos. No había visto nada de la última media hora y tampoco había visto antes nada en 3D más que fragmentos. Fue precioso y, una vez en marcha, realmente espeluznante. Ya estoy viendo a padres aterrorizados a los que sus solícitos hijos tendrán que apretar las manos y decirles que no es más que una película.

Además he dejado de estar celoso de la gente que recibe las cajas de Coraline porque Henry me trajo una Coraline para mí solo. Una marioneta original, de la película, vestida con un pijama naranja, con un gato en el bolso.

Es preciosa.


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