sábado, 27 de diciembre de 2008

Pequeña entrada sobre coches

Cuando mencioné que estaba planeando hacerme con un Mini Clubman en lugar de uno descapotable, para así poder llevar al perro en él, recibí esta respuesta de un lector:

¡¡¡No le eches la culpa al perro!!! Mi gran danés ADORA mi Mini descapotable, y no hay nada como la gran cabeza blanca de un perro mirando tranquilamente a su alrededor desde el pequeño coche azul. :)


Al parecer, Mini va a sacar un crossover el año que viene, y lo consideraremos un vehículo cerrado para el transporte de perros cuando aparezca.

... algo que me acaba de hacer mirar por la ventana al hielo y la nieve y preguntarme cuándo volverá a acercarse la temperatura al punto de congelación. Una vez que sube a cero por estos lares, uno puede conducir por ahí en un coche lleno de niñas de doce años con la capota bajada y la calefacción a tope, si todas llevan abrigo. Yo lo hice una vez a petición de Maddy y sus amigas, así que sé lo que digo.

Pero conducir a diez grados bajo cero con la capota bajada sería algo miserable, para un perro o un conductor.

Razón por la cual hoy (casi tres años exactos después de adquirirlo) he cambiado mi Mini Convertible descapotable por un Mini Clubman y he dicho adiós a los salvajes días de conducir-con-la-capota-bajada-durante-tres semanas-en-pleno-verano-del-Medio-Oeste-siempre-que-no-lloviera de mi juventud.

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