viernes, 26 de diciembre de 2008

Sopesando la Ley de Gaiman sobre las Películas de Superhéroes

Ya en mayo publiqué:

El otro día tuve una conversación con Paul Levitz sobre la Ley de Gaiman sobre las Películas de Superhéroes*, que reza: cuanto más fiel sea la película a la estética y la atmósfera de lo que a la gente le gusta del cómic, mayor éxito tendrá (algo en lo que Warners tiene una singular tendencia a fallar y en lo que Marvel tiene una singular tendencia a acertar) y la conversación nos llevó a Watchmen, que hizo que Paul me explicara que la película es obsesiva en su fidelidad al cómic, y que yo dijera "Pero han cambiado los trajes. ¿Qué pasa con Búho Nocturno?" Será interesante ver si funciona o no...

Y acabé sopesando esto cuando me di cuenta de que la película The Spirit de Frank Miller había acumulado un pequeño y triste 15% en Rotten Tomatoes.

La impresión que me da Watchmen es que, cualesquiera que hayan sido los cambios que hayan hecho, y tanto si funciona como adaptación como si no, si consiguen estrenarla irá bien, porque se ha invertido una tremenda cantidad de atención en conseguir acercarse lo más posible con una película a la estética y a la atmósfera del cómic de Watchmen.

Puede que haya excepciones a la Ley de Gaiman sobre las películas inspiradas en cómics, pero definitivamente es así como hay que apostar. Las películas que tienen la estética y la atmósfera de lo que a la gente le gusta del cómic tienen éxito. Aquellas que se alejan de estas tienden a pasarlo crudo en proporción al grado de su alejamiento de estos factores.

Esto no dice nada sobre la calidad de la película en cuestión, debo señalar. Se podría hacer una película estupenda llamada Batman, en la que el traje de Batman fuera rosa y verde y él fuera un abogado que trabaja todo el día hasta horas intempestivas para evitar que una pequeña franquicia de comida dietética sea adquirida por un gran conglomerado de empresas, y que por la noches tiene una sucesión de citas con gente extraña... sería una película maravillosa, pero sería una película de Batman muy mala y fracasaría.

Y esto, sospecho, es la razón por la que Sin City y 300 funcionaron. Eran como si los cómics estuvieran desarrollándose en la pantalla. Aquello que a la gente le gustaba de ellos estaba ahí. Con The Spirit, el lector respondía a la delicadeza de Eisner y a su dominio de la historia, a su sentido del humor y a su humanidad, y a un mundo que tiene el aspecto que Eisner dibujó. En el momento en que se hace obvio que eso no está ahí, casi no importa lo que figura en su lugar. Según la Ley de Gaiman, cuanto más cerca estuviera Sin City de la estética y la atmósfera de lo que a la gente le gusta de la obra de Frank Miller, tanto más éxito tendría entre la audiencia, pero cuanto más se parezca The Spirit a Sin City y no a The Spirit de Will Eisner, tanto menos éxito tendrá.

Ah, en fin.

Este es el enlace a la recopilación The Best of 'The Spirit' ('Lo mejor de The Spirit') de Will Eisner para la que escribí la introducción. Es una forma maravillosa de empezar a descubrir The Spirit. Anda, léela...

...

Y aquí tenéis otro vídeo de la charla que di y la entrevista que me hizo Henry Jenkins (un hombre al que mi hija Holly describe, con reverencial temor en la voz, como "El Menda") en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (M.I.T.) a principios de este año. J. Michael Straczynski será el próximo conferenciante de las charlas Julie Schwartz. Infórmate en el blog de Henry:




(Detalles para pedir el DVD, que servirá para financiar el ciclo de conferencias, aquí.)

*No confundir con la Ley de Gaiman del Ser Escritor, que establece que cuando recibas tu primer ejemplar publicado de cualquier cosa y lo abras por la parte que escribiste, verás un error tipográfico.

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